
El origen del problema y las consiguientes declaraciones de la FIFA son por el error del arbitro uruguayo Jorge Larrionda en el partido de Inglaterra vs Alemania, y el gol que concedió el arbitro italiano Roberto Rosetti a favor de Argentina contra México, en un claro fuera de juego. Todas las personas en ambos estadios vieron repeticiones en las pantallas de los estadios donde quedaba claro el error de los árbitros.
Existe un movimiento no tan silente que insiste en que los árbitros respalden sus decisiones con repeticiones de las jugadas en video, sobre todo en momentos que las jugadas no quedan tan claras. La perfección trae consigo un equilibrio que convierte la pasión en neutralidad.

Debido a la situación acaecida en el reciente partido, Inglaterra y México han recurrido a la red para cuestionar dos dudosas decisiones arbitrales que los afectaron y contribuyeron a su eliminación. Ante esto, la respuesta de la FIFA, ha sido total silencio.
Este lunes, en su rueda de prensa diaria, el portavoz de la máxima autoridad del fútbol respondió a la avalancha de preguntas sobre las polémicas decisiones arbitrales del domingo repitiendo, una y otra vez, dos cosas:
“La FIFA no comenta sobre las decisiones que toman los árbitros dentro del campo de juego” y “el International Football Association Board, el organismo encargado de definir las reglas del fútbol a nivel mundial- ya se pronunció en su momento sobre el arbitraje asistido por video”.
La Asociación de Fútbol Sudafricana (SAFA) también ha sido inundada de preguntas sobre el tema, pero un vocero dijo este lunes que “no tenemos una posición al respecto” y que “eso es un asunto de la FIFA”.

Ante las declaraciones, queda en evidencia que FIFA no está ganada al empleo de la tecnología en muchas situaciones, incluso más allá del arbitraje. Motivado por los problemas en dos partidos de la Copa del Mundo, en los cuales los árbitros cometieron grandes, que cuestionan la integridad del resultado, han decidido ser más estrictos y no pasar repeticiones de jugadas polémicas en las pantallas de los estadios, alegando que esto puede traer problemas de seguridad.
Asimismo, el organismo argumenta que ello implicaría una serie de costos adicionales que nadie podría financiar, pues sería necesario instalar cámaras de televisión incluso en los partidos que no son transmitidos y en todas las divisiones de las principales ligas del mundo.

Pero además, Blatter, actual presidente del ente, insiste que el “error humano” es parte del juego. “A los hinchas les encanta debatir cualquier incidente en un partido. Es parte de la naturaleza humana de nuestro deporte”, indicó a principios de año.
En marzo pasado, sin embargo, el comité que se encarga de revisar las reglas del juego (IAFB, por sus siglas en inglés) decidió no aplicar esta innovación para Sudáfrica 2010.
“No importa qué tecnología se aplique (…) al final del día la decisión tendrá que ser adoptada por un ser humano. Ya que este es el caso, ¿por qué quitar la responsabilidad del árbitro y dársela a otra persona?”, aseveró en marzo pasado Blatter.
Agregó: “A menudo sucede que, incluso después de una repetición en cámara lenta, diez expertos tienen diez opiniones diferentes sobre la decisión que se debió tomar”.
No es la primera controversia sobre este tema que enfrenta la FIFA. Cada vez que hay un fallo arbitral vuelve, cada vez con más fuerza, el debate sobre el uso del video.
Curiosamente muchos acusan a Blatter de negarse a aceptar la innovación tecnológica y de mantener al fútbol en una suerte de era primitiva.
Pero el propio Blatter es ahora un ávido participante en la red social de Twitter, donde ha podido mantener informados a sus casi 40.000 seguidores de todos sus movimientos en Sudáfrica.
Sólo que en las últimas 24 horas, tras el estallido de esta polémica, no han habido más “tweets”.
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